Mostrando entradas con la etiqueta Hong Kong. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hong Kong. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de noviembre de 2015

Hong Kong desde la bahía

Hong Kong siempre me ha parecido una ciudad muy apetecible para vivir.

Una de las mejores vistas y experiencias es cruzar la bahía en ferry.


Las vistas desde el ferry, cruzando de la Península a la isla de Hong Kong.
Al caer la noche, empieza un espectáculo de luces de los rascacielos. Para verlo nada mejor que un restaurante en algún edificio alto de la Península. A nosotras nos invitaron a cenar al Wooloomooloo Steak Restaurant y allí disfrutamos de una estupenda carne y de unas maravillosas vistas. Si es que trabajar en Castillo de Canena no es tan duro...


Las vistas desde Wooloomooloo


domingo, 19 de mayo de 2013

Hong Kong, after work

Desde luego Hong Kong es una de esas ciudades en las que pienso que podría vivir, y eso que aún no he conocido las playas que esconde el otro lado de la isla. Está a un paso de Tailandia, de las islas de Indonesia, de Singapur...

Es una ciudad intercultural, dónde se dan cita muchos ciudadanos chinos, pero también británicos, americanos, franceses, españoles, de todo el mundo...A partir de las 7 de la tarde empieza el after work, me encanta.



El bar dónde quedan los franceses de la zona al final de Hollywood Road.

Enfrente del Hotel Butterfly en Hollywood el Bar 208, nos lo ponían fácil...

En el Socialito de copas.

Hong Kong, el Manhattan de Oriente

Los tranvias de dos plantas.
La primera vez que estuve en Hong Kong fue verlo como en una postal, y me encantaron las vistas del skyline desde Kowloon, pero mucho más divertido ha sido esta visita, en la que he pasado a vivir en el hervidero que representa la vida en la propia isla. Sus calles que al caer la noche se llenan de ejecutivos de copas que visitan en masa los restaurantes de moda.

Es tan caro el metro cuadrado en el peñón que hay muchas casas que no tienen ni cocina. Un estudio (sólo una habitación) en el centro cuesta unos 1.400 euros al mes.


El gentío transita por las calles a cualquier hora.

El Socialito, uno de los restaurantes de moda. Comida mejicana e internacional.

Una de las grandes avenidas de la ciudad.

El skyline desde el centro de exposiciones.

Uno de los postres de helado en The Principal, restaurante español con una estrella Michelín. Enhorabuena Jonay!

Muy recomendables también una visita a Quemo, el nuevo restaurante de Aitor Olabegoya y Jordi, impresionante el fideua y el nuevo Catalunya, que acaba de desembarcar ahora de Singapur a Hong Kong, de la mano de Alain Devavibe. ¡Muchas gracias a todos los chefs españoles por el mundo, ya era hora de enseñar al mundo nuestra gastronomía!

lunes, 4 de marzo de 2013

Un fugaz viaje a Hong Kong


El viaje a Hong Kong ha sido fugaz pero aún así nos ha dado tiempo de conocer un poco la ciudad y disfrutar de sus vistas.


La isla vista desde la parte de Hong Kong continental, Kowloon.




Al final todas las ciudades asiáticas se parecen un poco en su skyline. Hong Kong es un poco peculiar en este sentido al tratarse de una isla y ser una gran montaña. Las pendientes de sus calles son muy características, asi como los enormes árboles que adornan sus atestadas aceras.

En Hong Kong conviven más de 7 millones de habitantes con una de las densidades de población más altas del mundo. Hace muchísima humedad, esto unido a la contaminación y a lo nublado del tiempo, concede a la ciudad una misteriosa atmósfera. Las cumbres de los edificios desaparecen a veces entre los bancos de niebla.


Cruzar la Bahía en ferry sólo toma unos 15 minutos. Al fondo el edificio más alto de la isla: International Finance Center.
Cruzar la bahía en barco de vela debe ser aún más enriquecedor que en ferry.


Una de las calles de Hong Kong y sus verdes aceras.


Los letreros en chino, imposibles de descifrar.
La primera impresión que nos llega de Hong Kong es la de sus soberbios rascacielos, pero esta visión se va haciendo más cálida al pasear por sus aceras, que son un hormiguero de gentes a cualquier hora del día. En las partes más turísticas de Kowloon, te ofrecen un sinfin de masajes, imitaciones y comidas a cada paso.

El edificio de los triángulos es el famoso Banco de China.




En el centro no se pasea por las propias calles sino por los subterráneos que entretejen los centros comerciales y los accesos al metro. Primero porque hace normalmente bastante calor y humedad; segundo porque con las escaleras mecánicas y ascensores se ahorran las abruptas cuestas y tercero porque nadie quiere ponerse moreno a la luz del sol. ¡Con lo que nos gusta a los europeos un solecito!

La única reminiscencia de la influencia británica que vislumbré: el bus de dos plantas.




Cenando en Fofo by Willy.
 

Fofo by Willy es un restaurante español que sorprende por la autenticidad de sus platos. Me encantó el helado de turrón del postre y el carpacio de vieira con gengibre :)))