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domingo, 22 de noviembre de 2015

Singapur, esperando la Formula 1

Cuando llegamos a Singapur estaba todo el centro cortado preparado para la carrera de Formula 1, que iba a tener lugar a la semana siguiente.

Marina bay y el mítico león de Singapur.

La famosa estampa de la zona financiera.

Curioso contraste entre los rascacielos y las casas a la orilla del río.

El paseo por la ribera es muy apetecible y está lleno de bares y restaurantes.



El nuevo National Gallery de Singapur y delante las obras preparando la carrera de la Formula 1.



jueves, 15 de mayo de 2014

Singapur: seafood paradise


La comida singapurense es un gran atractivo para viajar a la zona. Es una auténtica fusión de las gastronomías étnicas de la zona del sudeste asiático y la influencia británica. Uno de los platos estrellas es el marisco en general y en concreto el chilly crap.

Uno de los lugares más recomendables que conocí para probar estos manjares fueron: Long Beach y SeaFood Paradise, justo debajo de la noria de Marina Bay.

Chilly Crab en Long Beach y cerveza Tiger.


Otro plato típico, pez volador con arroz. Seafood Paradise.
Tuve la suerte de conocer a este viaje a Eduardo, un español que lleva viviendo unos años en Singapur y nos enseñó los entresijos de la ciudad. Él nos contó que cada año el gobierno elige uno de los mejores puestos callejeros de comida para ponerle un local. Esto ocurrió hace años con esta familia de SeaFood Paradise que pasaron de ser vendedores ambulantes a tener varios restaurantes. Esta ayuda del Estado es realmente sustanciosa si se tiene en cuenta lo que cuesta el alquiler por estos lares.

Varios españoles ponen su granito de arena en la diversidad de comidas del mundo que puede encontrarse en Singapur. Uno de ellos es Manel de Moosehead que cocina cosas como estas deliciosas ostras con vinagre japonés y raspa de atún seco (mucho más seco que una mojama). El plato estaba para chuparse los dedos.

Ostras con vinagre japonés, Moosehead.



Otros españoles se quedaron en Singapur siguiendo la estela del gran Santi Santamaria que murió en la ciudad trabajando en Santi, hace 3 años. Este es el caso de José Alonso y su restaurante Binomio. Allí fui de visita a degustar auténticas tapas con mi amigo Pedro Picón, al que acababa de encontrarme en la feria después de siete años que trabajábamos juntos en el Ideal de Granada. Periodistas reconvertidos a exportadores por el mundo.

Pedro, Ricardo y yo en Binomio. Celebrando nuestro reencuentro.
A parte de los buenos restaurantes siempre me gusta conocer de cerca la gastronomía más popular, por eso un día me fui a un mercado, de los que no suelen frecuentar los guiris, a comer auténticos noodles de menos de un euro la ración. Me encantaron.




En el mercado. Puesto de noodles. Hay que mirar la foto y señalar :)
Comiendo Udon, en un centro comercial.

Unas almejas del tamaño de una cabeza humana en la feria Food and Hotel.

El café de la feria alegraba las mañanas.

Singapur desde las alturas


Las grandes ciudades de Asia son para disfrutarlas desde el cielo, la prominencia de sus rascacielos hace necesaria subir a gran altura para completar la proeza de sus edificaciones.

En Singapur ocurre exactamente esto. Mi recomendación es subir a Altitude, el bar situado en el piso 63 de One Raffles Places que permite vislumbrar a la perfección el downtown de la ciudad, casi toda la ciudad-Estado y hasta algunos puntos de los países vecinos: Malasia e Indonesia.

Singapur es el país más pequeño de Asia, consta de 63 islas. En 1963 se independizó de Reino Unido y dos años después de Malasia, desde entonces ha prosperado rápidamente hasta convertirse en uno de los Cuatro Tigres Asiáticos, junto con Corea del Sur, Hong Kong y Taiwán.

Marina Bay desde las alturas.



La ciudad de Singapur y al fondo las luces de Malasia.
Downtown. El Distrito financiero.

En el distrito financiero se concentran los 59 rascacielos de la ciudad.

Uno de los días de mi estancia en Singapur durante Food and Hotel cayó un chaparrón de estos que me recordó aquellos maravillosos de la vida en India.


Recuerdos del monzón.

sábado, 19 de octubre de 2013

Singapur style


Mi segunda visita a Singapur fue todavía más fugaz que la primera, pero aún así, desde el taxi y en el camino a algunas reuniones me dio tiempo de tomar algunas fotos.

La Noria, el Museo de Ciencias y el famoso Marina Bay Sands.

La Bahía y al fondo el distrito financiero.
Barrio financiero.
La mayoría de los rascacielos del distrito financiero han sido construidos en los últimos 3 años. Lo que en Europa habría tardado en construirse una década, allí se construye de la noche a la mañana como quién dice. Sus habitantes se jactan de la cantidad de horas que puede trabajar un albañil en la ciudad, sin descansos ni fines de semana ni días libre. "Estas condiciones laborales sextuplican el tiempo de construcción"...


En el metro, cada uno con su móvil.
En la pequeña isla de Singapur viven 5 millones de personas, es el segundo país (ciudad-Estado) con más densidad de población del mundo, después de Mónaco. Para evitar la contaminación y el exceso de tráfico, el número de coches está totalmente restringido. Las tasas de compra son muy elevadas y además hace falta un permiso para que el coche circule por diez años que cuesta lo que un Porsche en los Estados Unidos. Más info aquí. Singapur es famosa por sus múltiples prohibiciones, no se puede comer chicle en la calle, no se puede tirar basura y las drogas están altamente penadas. A pesar de eso la verdad es que las calles tampoco me parecieron tan limpias...

El hotel Duxton
El hotel tenía buena pinta, porque se trataba de una antigua casa colonial de la época británica, lo malo es que estaba rodeado de karaokes que cierran a altas horas de la madrugada...

La línea de barcos que esperan puerto en el mar.
Parece que la línea de luces en el mar es el puerto, pero no. Aún faltan unos kilómetros para llegar. Las luces son una larga hilera de pequeños barcos que dejarán su carga mañana en el puerto para que sean transportadas por cargueros mayores a Europa o a Asia. El puerto de Singapur es el que más volumen de carga anual maneja del mundo. Eso sí. No tienen playas.

En el barrio Chino.
Es un Estado ateo dónde conviven diversas religiones, la mayoritaria es el budismo. Las siguientes son el islamismo, el cristianismo y el taoísmo.

En una calle de la ciudad.
Singapur es también conocida por la ciudad-verde. Es un gusto caminar por las calles y ver qué a cada paso te encuentras con un gran parque selvático. En esta ocasión no tuve tiempo de ponerme los tenis, pero se puede correr casi alrededor de toda la ciudad por un paseo marítimo preparado para los deportistas.¡Espero volver pronto!


sábado, 21 de abril de 2012

Singapur, la tierra de las oportunidades

El edificio más singular de la ciudad es el Marina Bay Sands, hecho para ser admirado.

Qué mejor que estrenar mi cámara de fotos, que en una ciudad como Singapur, llena de rascacielos y luces de neón.

Esta ciudad-estado es uno de los más importantes centros financieros de Asia y en pueden dislumbrar desde altos y extravagantes edificios hasta pequeñas casas de la época colonial, como las del barrio de China Town.

Cuando cae la tarde comienzan el espectáculo de luz y sonido y la zona se paraliza para mirar la obra arquitectónica.

La piscina de la azotea tiene 150 metros y no existen las barandillas vistas...

El edificio más singular de la ciudad es el Marina Bay Sands del arquitecto Moshe Safdie, de origen israelí. Este enorme edificio de 3 bloques unidos arriba como por una plataforma que se asimila a una tabla de surf, tiene 57 plantas y ha desplazado al Burj Al Arab como el hotel más caro del mundo. En su azotea dispone de una piscina de 150 metros sin barandilla desde la que se pueden observar las vistas más espectaculares del centro financiero de la ciudad. Cuesta 20 dólares singapurenses subir (unos 15 euros) y bañarse está reservado, en principio, para los huéspedes del hotel. El edificio alberga además un enorme centro comercial, un teatro, casinos y decenas de restaurantes.


Tras el espectáculo de luces también llega la noche a la discoteca Ku de tá, el centro neurálgico de la fiesta singapurense...

Los Laurent y Laura en el Ku de tá.

Cerca del ventilador, que a pesar de la altura hacía unos 30 grados...

En la misma Bahía se puede disfrutar de una noria gigante y se está proyectando un puerto turístico, por ahora el mercantil, es el más importante del Sudeste asiático.

Singapur significa en sánscrito león y de ahí el símbolo de la ciudad, un león fiero con cuerpo de bella sirena. Al fondo el distrito financiero.

El templo hindú Sri Mariamman, aunque la mayoría de la población es budista se pueden observar algunos templos hindús y cristianos.


Las casitas coloniales del barrio chino.


Lo que más me ha gustado de Singapur es la cantidad de nuevos proyectos que se cuecen y la cantidad de españoles y europeos que hay por allí aprovechando la oportunidades, sin duda, es Asia el nuevo sueño generacional.