miércoles, 30 de septiembre de 2015

León solitario camino de Savuti

Entrando de nuevo a Chobe camino de Savuti nos encontramos a los guardias del parque que nos avisaron de que acababan de ver dos leones peleando. Un rato más tarde siguiendo las huellas de uno de ellos, nos encontramos a este pobre león, ya mayor, herido. Tumbado descansando. Tenía heridas en el lomo, pero esperamos que ya esté recuperado. 

 Como es bien sabido los leones son totalmente territoriales y no puede haber más de un líder con su manada por zona. Este pobre león probablemente morirá de viejo solo.

León de melena oscura.

Mirando atento nuestros movimientos.
Observando alrededor. 

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Magotho, acampando entre elefantes

Los elefantes al atardecer
Una de las zonas de acampada que más nos gustó fue Magotho. Está justo en la frontera con el Parque Nacional de Chobe, así que puedes pasear con cuidado. Dentro del Parque no se puede salir del coche. Y como los animales se mueven libremente los puedes ver vivir en el río con toda tranquilidad. Básicamente es una zona de elefantes e hipopótamos. También se pueden hacer safaris nocturnos,  sin embargo dentro del parque está prohibido conducir entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana.

Magotho está al lado de una pequeña aldea llamada Mababe. Dentro del Parque no pueden vivir personas así que justo en la frontera se han ido desarrollando algunas aldeas. 

Algunos niños de Mababe.
Nuestro coche Toyota Hilux ha sido un tercer compañero de viaje. Además de tienda de campaña en el techo, tenía frigorífico y un montón de espacio, y gastaba muy poca gasolina. La empresa de alquiler Advanced Car Hire nos dio un servicio perfecto, pudimos devolverlo en otro país pagando un poco más.
Nuestro coche-cama

Cruzando un río.

Dos hipopótamos copulando.

El entorno del río con elefantes e hipopótamo.

Un hipopótamo enfadado.
Los hipopótamos son los animales de África que más muertes provocan al año, parecen pacíficos pero son muy agresivos y ven como una ofensa a todo el que se coloque entre él y el agua. Están gordos pero pueden correr hasta 30 kilómetros por hora.


Un elefante al atardecer.
Los elefantes son más pacíficos pero también pueden llegar a atacar a los humanos, a diferencia de los hipopótamos por lo menos alertan de que se sienten atacados moviendo las orejas y dando con la pierna delantera en el suelo.

Observando los elefantes.


lunes, 21 de septiembre de 2015

Chobe. La Reserva de Caza Moremi.

La Reserva de Caza Moremi es una zona del Delta del Okavango famosa por la multitud de animales que alberga. Debe su nombre al jefe Moremi de la tribu batawana.  En realidad, es sólo una señalización en el mapa porque las reservas naturales no tienen vallas, los animales se mueven libremente. 
Stop. Paso de elefante.
Moremi fue para nosotros muy especial porque empezamos a ver los animales de cerca. Luego, te llegas a acostumbrar a los elefantes, las jirafas y hasta a los leones.

El primer elefante que vimos tan cerca. 

La familia al completo. 
Una avutarda, también se encuentran en España. 

 Observando a esta manada de elefantes estuvimos una hora.

Con un pequeño bebé de escasos meses.
Un facochero, el famoso Pumba del Rey León.
Hakuna Matata significa en suajili "No hay problema", "no te preocupes, todo va a salir bien". Nuestro guía por unos días, Moabi, lo utilizaba con frecuencia.

Avestruz.

Retrato de jirafa.

De las jirafas me sorprenden sus grandes pestañas.
Una cebra al atardecer.
Steenbok. Un pequeño antílope muy bonito.

Waterbuck. Fácilmente reconocible porque en el culo tiene un círculo en forma de diana.
Es muy típico coger un mokoro, una canoa típica de la zona, para hacer una pequeña excursión por el río. Está muy bien para descansar pero la verdad es que no fue muy emocionante.

Desde el mokoro rodeados de juncos.


viernes, 18 de septiembre de 2015

Los atardeceres africanos

Cae el sol sobre Moremi.

¿Qué sabrán las partículas de polvo de los bellos atardeceres que producen?

Atardece en Moremi Game Reserve.
Atardece en Moremi Game Reserve. 




miércoles, 16 de septiembre de 2015

Leones en Moremi

Un león mirando aún sin querer despertarse de la siesta.
Por la noche escuchábamos los rugidos de los leones lejos de nuestra tienda de campaña (que se abría encima del coche) y antes del amanecer ya salíamos en su búsqueda, intentando divisar durante los primeros albores del día alguna melena que sobresaliera entre el trigo.

Un día tuvimos suerte y de repente muy cerca del camino encontramos una manada de leones. Las leonas acababan de cazar el día anterior una cebra y la habían repartido con la familia. Los leones dormían ya con el estómago lleno con toda tranquilidad.

Una leona acabando con los restos de una cebra, cazada el día anterior.

Los leones viven en manadas. Las leonas se encargan de cazar, pero es el león líder de la manada el primero en probar bocado. Una vez que los leones ya están empachados, comen ellas. 
Dos leones, posiblemente hermanos, duermen a pierna suelta.
La vida de los leones se desarrolla por la noche, cuando salen a cazar y están activos, por el día duermen y descansan. Lejos del resto de los animales, que los huelen en la distancia.  No les gusta dormir en las zonas muy densas de vegetación por miedo a las serpientes.

Un león mirando al horizonte y descansando.
 La gran sorpresa del día fue ver qué una de las leonas tenía dos crías escondidas entre los arbustos. En esta foto se ve bien una de ellas, de escasos días.

Una leona con dos crías.

sábado, 12 de septiembre de 2015

El Delta del Okavango visto desde el cielo

El Delta del Okavango. 
El Delta del Okavango visto desde el cielo es aún más impresionante que desde la tierra, por la multitud de sus animales, por la belleza de sus estrechas lenguas de agua que desaparecen en mitad del desierto y por el viaje en avioneta en sí mismo. 

La Tierra vista desde el cielo
 es un documental y un libro fabuloso de Yann Arthus Bertrand de imágenes del planeta a vista de pájaro. 
Sobrevolar el Delta del Okavango me produjo la misma alegría contenida que sus fotografías. 

El Okavango es el único río en el mundo que olvidó llegar al mar y desemboca con toda su serenidad en el medio del desierto, dando vida a una majestuosa diversidad animal.  

Los conocidos como "Big Five" (Elefante, León, Búfaloy Leopardo, menos Rinoceronte que ha desaparecido en los últimos años) conviven aquí con otros muchos. El león se ha adaptado a un nuevo medio acuático llegando a veces a cazar nadando, cosa que no hace en ningún otro lugar del mundo. Para más información este reportaje de National Geographic: Los Leones del Pantano

Una manada de elefantes en el Delta del Okavango. 
Una manada de impalas. 
Los elefantes bebiendo en el río. 

Un elefante solitario, posiblemente ya anciano.
La avioneta, Alberto y yo. 

Para sobrevolar el Delta es muy conveniente partir de Maun, una de las entradas al Parque Nacional de Chobe, a un paso de Moremi y el Delta del Okavango.
También es muy recomendable contratar la avioneta directamente con la empresa gestora, en nuestro caso,  Major Blue Air, justo enfrente del aeropuerto de Maun. Así se puede ahorrar hasta la mitad de lo que cuesta el trayecto con intermediarios.

Maun es una ciudad en plena efervescencia de locales y viajeros, es el punto de partida para comprar provisiones antes de adentrarse en el Parque Nacional de Chobe.


Okavango River Lodge, nuestro camping.

Una señora con vestimenta típica.

Los niños perfectamente uniformados, caminan al colegio.
 Para llegar a Maun conduciendo desde Namibia recorrimos casi 9 horas de viaje en un día. Por el camino nos fuimos sorprendiendo con carretas tiradas por burros y rebaños de vacas.

Una familia viajando en un carro en las inmediaciones de Maun.
Rodeados por un rebaño de vacas, tras pasar la frontera de Namibia y Bostwana.

Una parada imprescindible antes de llegar a Maun es el Lago Ngami, dónde también se puede acampar pidiendo permiso a los pueblos de la zona. Es una joya ornitológica, aún bastante desconocida en la zona.

El lago Ngami.



sábado, 5 de septiembre de 2015

Los bosquimanos versión Bienvenido Mr Marshal

Las mujeres de Xaoba. Tsumkwe. Nambia
Los bosquimanos eran un pueblo cazador, nómada que históricamente ha vivido en el desierto del Kalahari entre Namibia y Bostwana.

Algunos niños cerca del colegio.


Sus gentes son fácilmente reconocibles porque tienen unos ojos rasgados, como asiáticos, y son de pequeña estatura.  Laurens Van der Post explica con detalle la idiosincrasia de este pueblo en su libro "El mundo perdido del Kalahari. En busca de los bosquimanos".  De este libro hago mía la misma reflexión que compartía Laurens con sus compañeros de expedición: "no habíamos viajado hasta allí para enseñar nada al bosquimano, sino más bien para aprender todo lo que pudiéramos acerca de él, para conocer su forma de vida, su espíritu, su lucha en un mundo tan adverso que incluso los más codiciosos de nosotros habían renunciado a él". página 245.

La realidad de los bosquimanos en el siglo XXI es bien distinta de la que narran los libros, pero igualmente conocerla ha sido una experiencia inolvidable.

Komtsa y su hermano andando por el cambio. Cerca de Xaoba. Namibia.
Para llegar a lo que hoy son los pueblos bosquimanos que perviven en el Norte de Namibia hay que dirigirse hasta Tsumkwe. La carretera requiere un 4x4 y mucho tiempo para viajar. Pero estas pequeñas desavenencias espantan a las turistas, por lo que se viven con agrado. Una vez en Tsumkwe, en el Centro de Conservación de los pueblos bosquimanos Nyae Nyae te indican qué poblado puedes visitar y qué actividades puedes hacer con sus moradores: cazar, elaborar artesanía, dar un paseo por el campo, etc...

Nosotros llegamos al poblado Xaoba a ver el Museo de los cazadores. En la puerta nos recibieron unos chavales vestidos con camisetas y vaqueros sonrientes y nos pidieron unos minutos para poner a funcionar el museo viviente. En breves momentos, nos acercamos a lo que sería la plaza del pueblo y allí se encontraba su veintena de habitantes perfectamente ataviados de bosquimano "primitivo" con taparrabo, arco y flechas.


Un bosquimano tensando su arco. Xaoba. Namibia.


La actividad de caza la realizamos con dos de ellos y estuvimos andando por el campo buscando animales, sólo encontramos huellas, pero el paseo mereció la pena. El guía Komtsa hablaba perfecto inglés y nos explicó que el animal preferido de los bosquimanos era el Eland (una especie de vaca salvaje) y que aunque ya no eran un pueblo nómada, estaban contentos porque tenían hospital y escuela cerca. Y así cuando los más mayores de la tribu iban envejeciendo no los tenían que dejar en el camino como antaño. 

Komtsa y su hermano enseñándonos a utilizar la lanza.

Las hijas de los cazadores. Cerca de Xaoba. Namibia.


Para celebrar nuestra nueva amistad esa noche les invitamos a una barbacoa de eland y nos contaron las historias de su pueblo alrededor de la hoguera. ¡Gracias a Dios ya todos en vaqueros! 
La barbacoa de eland. Xaoba. Namibia.