lunes, 23 de agosto de 2010

Los fines de semana de Agosto

Quién conoce a mi amiga Beatriz ha oído alguna vez hablar de Vidanes... Elo aquí.



Vidanes, a 40 kilómetros por hora se recorre en unos 5 minutos.

El embalse de Riaño, insondable. Me imagino así el lago que describe Unamuno en
San Manuel, Bueno Mártir.

El embalse de Riaño, de los más grandes de España. Impresionante, aunque un poco triste la historia ya que en su día se tragó al antiguo pueblo de Riaño y a otros del valle. La ermita fue el único edificio que salvaron piedra a piedra. El resto se ve bajo el agua en los días de sequía.
Un tractor, en este caso rojo, no amarillo.


Beatriz en la iglesia de Modino. La iglesia está en un pequeño cerro, pero para quién no quiera o no pueda subir, hay altavoces que retransmiten la misa por todo el pueblo. Los que no quieran oir misa... no sé qué hacen...

martes, 10 de agosto de 2010

Mumbai y el monsoon

Me gusta esta imagen del hombre poniéndole el chubasquero a la vaca y el hombre cubierto con su paraguas en típica postura india.


El Taj Mahal Palace and Tower, la parte del Palacio todavía la están reformando después de los atentados del año pasado.

Mumbai Gate o Gateway India, siempre crepitante de gente.

Un palacio cerca de Victoria Station, en Mumbai se puede sentir mejor que en Delhi la prosperidad de los tiempos británicos.


En Delhi disfrutamos de la generosidad de la lluvia en las plantas, en el cielo clareado, en los jardines, en la limpieza del ambiente... pero al séptimo día llovió en Mumbai...


Vendiendo paraguas y posando para la foto.
Calles anegadas, indios empapados, más caos que el habitual (que ya es decir)...
Menos mal que siempre de la tormenta viene la calma (y más aún si es tropical).

Delhi

Quizás fuera porque el monzón limpió la polvareda y permitió respirar sin toser a mis pulmones, quizás por el florecer del verde que inundaba las calles, agradeciendo las deleidades de la lluvia, quizás por los lujosos hoteles, cambiar la moto por el taxi, no sé... El hecho es que desde que dejé Delhi hace seis meses, hoy lo encontré menos furioso con el mundo... más acogedor.




Los diversos medios de locomoción indios.

Cerca del Sij Temple, Gurdwara, coches, motos y caminantes.

Gurdwara o sij temple. El que fuera itinerario obligado de mis antiguas visitas. Esta vez llevé a Rosa.


Cena con Teresa y Noelia en el restaurante Sevilla en The Claridges.


Rosa en el templo sij.

Tuve la oportunidad de reencontrarme con mis viejos amigos, aquí con Peru y Albert en The Living Room, el que fuera centro de nuestras reuniones. Y encima había concierto!




Las famosas habitaciones con piscina en el Aman Resort, sólo fuimos a verlas.

Las vistas desde nuestra ventana del hotel, Le Meridien. Verde, verde ,verde.

Vivo en las nubes

Desde el avión, cuando no voy durmiendo intento hacer fotos...


El mes de julio ha sido intenso de Perú pasando por Madrid un fin de semana de acampada con los Scouts en Cazorla y vuelta al avión rumbo a India, a trabajar buscando importador.


Esta foto de los Alpes suizos, después de hacer escala en Zurich viniendo de Mumbai.

El culto al Sol

Sacsahuaman, Cusco. Dónde aún hoy se siguen celebrando las fiestas del Inti Raymi, el culto al Sol.

Lo prometido es deuda: sucinto comentarios a Los Comentarios Reales de los Incas del Inca Garcilaso de la Vega.

Los Comentarios Reales me han parecido sumamente ilustradores. Desde el comienzo de la historia cuando Garcilaso relata cuan sorprendido se vio un indio peruano al ver en el mar un barco con las velas extendidas, creyendo ver un ser de otro mundo.

Hasta que Vasco Núnez de Balboa no descubrió el Mar del Sur no pudieron los españoles llegar hasta la costa pacífica y por ende a Perú. De ahí la enorme sorpresa de este indio que de repente encontró un trozo de madera gigante flotando en la mar, a bordo bizarros conquistadores que le dieron captura.

Narra también De la Vega con detalle la organización política, social y religiosa de la civilización inca. En total fueron 14 los Reyes que se sucedieron desde una primera fase que abarca del año 1.100 a una segunda fase más expansiva que comprende hasta 1.438.

Los incas no tenían entre sus virtudes la escritura. Aunque por esta época en España Alfonso X El Sabio (1221-1284) ya fundó la Escuela de Traductores de Toledo, que albergaba una ingente cantidad de prosa en castellano.

Los incas eran eminentemente agricultores, seleccionaban las semillas, como vimos en el centro de experimentación agrícola de Moray y en los bancales del Machu Picchu. Cada escalón una semilla, a una temperatura, con un tipo de tierra, a una humedad, etc. Plantaban yuca, papa, tomate, palta (aguacate), etc. Tenían también profundos conocimientos de astronomía, en Quenqo pudimos ver las ruinas de un antiguo observatorio astronómico dónde se rendía culto al Sol y el Machu Picchu también observamos el amarre al Sol que podía predecir los solsticios.



Quenqo, en quechua significa zig zag o laberinto, aquí dónde veneraban al Sol.



Los bancales y las construcciones de Pisaq, en el Valle de los Incas.



El centro de experimentación agrícola de Moray y sus múltiples bancales agrícolas, también con una función religiosa-espiritual.

En su arquitectura era sobrios y sencillos, como pudimos ver en las ruinas de Pisaq, el Machu Pichu o en el imponente Sacsahuaman de Cusco. Asimismo, sus tejidos eran diseñados con formas simétricas y simples. También trabajaron la metalurgía heredada de pueblos precolombinos como los Chavin y los Tiawanak. A mi padre le voy a regalar una llama de bronce inca (o que lo parece) preciosa.

Muros de las ruinas de Pisaq. Distintas formas de construcción que diferencian casas normales de las sagradas.



Puca Pucara o fortaleza roja, de la época inca, se cree que fue una antigua aduana de entrada a Cusco, debe su nombre a la piedra utilizada.

En lo que a religión se refiere, los incas permitían a sus rivales continuar con la veneración de sus dioses tribales, como Wiracocha, que llegó a tener cierta rivalidad con el culto a Inti, Dios Sol. Otras veneraciones muy extendidas fueron las del culto a las montañas, en algunos pueblos pre incas se realizaban deformaciones craneanas a los niños, con palos y cuerdas atadas a la cabeza, para que sus cráneos tuvieran la forma del monte venerado. Muchos morían.


En el Museo de Koricancha explica el concepto del tiempo inca. El mundo era una realidad cíclica que se repetía cada 500 años, Pachakuti.


La explanada exterior del Museo Koricancha, subterráneo. En su época fue el Templo más rico de la ciudad.

Los incas, por su parte, realizaban lo que se denomina trepaciones craneanas para curar algunas enfermedades cerebrales, perforaban el cráneo del paciente y lo operaban. Pudimos verlo en el Museo del Templo Koricancha, Cusco. Por su parte, los incas pensaban que cuanto más ancha tuvieran la cabeza sus subditos mejor, porque eso significaba que eran más obedientes.

Los incas no fueron un pueblo muy atroz, pero sí con ansias conquistadoras. Cuenta Garcilaso, no sé hasta que punto literariamente o veraz, que los incas ofrecían a los pueblos compartir el culto a sus Reyes y al Sol y que la mayoría de los pueblos aceptaba pacíficamente porque veían las ropas y las bondades de sus conquistadores. Cuando se resistían los incas sí sacaban las armas (piedras, flechas, escudos, piedras rodantes, etc) y empezaban a luchar. Como los reyes muertos seguían vivos en forma de momia, sus sucesores no heredaban sus tierras, esto acrecentaba el fervor guerrero.




El monumento a Pachacutec, dentro está el museo, Cusco. No es es muy interesante la visita, más bien te la endosan en el Bono Turístico.


El noveno inca, Pachacutec (1438-1471) fue el más guerrero y estratega. Con él comienza la época de expansión. El Imperio llegaba en estos momentos hasta el actual Chile y Ecuador. (Quito). En el Museo de Pachacutec en Cusco, que está dentro de una gran estatua de este guerrero, explican los principios del famoso inca. Se denomina Ayni (compartir) y comprende tres dones: Muray (amar), Llankay (trabajo) y Yachay (sabiduría).

Hasta Atahualpa (Quito, 1532-1533), el último inca no se produjeron grandes atrocidades. Este fue hijo de Huayna Cápac, que según cuenta Garcilaso, adoraba a este hijo por su belleza, fortaleza e inteligencia. En realidad su hijo mayor, nacido en Cusco, fue Huáscar pero Huayna Cápac quiso repartir su imperio entre sus dos hijos. Y le dio a Atahualpa la parte del Sur, justamente por dónde el imperio podía extenderse. Pero no conforme con esto a la muerte de su padre Atahualpa engañó a su hermano y haciéndole creer que iba con sus mejores hombres al entierro de su padre en Cusco lo atacó y después de una cruenta guerra se quedó con el imperio. Dio muerte a su hermano, a todos las familias nobles, con mujeres y niños incluidos para que no pudieran hacerle sombra. Porque como él, que era hijo del Rey y de una mujer de Quito, había otros muchos en su linaje.


Con Atahualpa y la llegada de los españoles terminó el Imperio Inca, y hasta aquí narra Garcilaso. Aunque ya sabemos que fue Francisco Pizarro conquistador de Perú quién terminó dando muerte a este peruano.


La wikipedia resume así lo acontecido después:

"Después de la guerra se dirigió Atahualpa de inmediato a Cajamarca para conocer a los españoles, después de un inesperado ataque español fue hecho prisionero por Francisco Pizarro. En prisión mantuvo algunos privilegios: se le permitió seguir administrando el imperio, aprendió a leer y escribir, también mantuvo una relación amistosa con Francisco Pizarro.[5] A los pocos meses fue acusado de traición por los españoles, lo acusaron de ocultar un tesoro, conspiración contra la corona española y de matar a Huáscar. Para su rescate fue obligado a pagar dos habitaciones llenas, una de plata y otra de oro, además de mujeres, entre ellas, su prima Cuxirimay Ocllo quien fue traída desde el Cuzco y entregada como concubina a Francisco Pizarro. Aunque cumplió con su oferta, fue ejecutado de todas formas.[6] Escogió ser ahorcado después de bautizarse como cristiano; la otra opción era morir quemado si no se bautizaba".

Vuelta a Lima, entre amigos

Volver a Lima desde el Amazonas fue como volver a casa, a algunos de los amigos que fuimos haciendo por el viaje, como Marie France y Fernando, pudimos volver a verlos allí. LLegamos solas a la ciudad y a la vuelta ya teníamos una gran pandilla.


El centro comercial Larcomar, en el distrito de Miraflores es lo más posh de la ciudad. Muy agradable para tomarse un café con vistas a la playa. También se puede hacer parapente desde una zona cercana.

El bar Juanito, curiosa tasca de gran influencia española. Fernando, Marie France, Beatriz, Miguel, Raúl y yo.

Además contamos con la inestimable presencia de Raúl Cachay, peruano de pro, periodista de El Comercio a quién tuve la oportunidad de conocer cubriendo la Ruta Quetzal. Él nos llevó a un concierto homenaje de Manu Chao (dónde nos colamos, je, je) y a comer bocadillitos, que allí llaman chicharrones a un lugar mítico, Juanito, en el corazón de Barranco, genuino barrio de copas.
De fiesta por Barranco, con Marie France en el centro.

Beatriz y yo, grandes compañeras de viaje!!! Desde el Parvulario al mundo.

lunes, 19 de julio de 2010

Los camélidos sudamericanos


Una llama en la entrada de la fuente del Inca, alrededores de Cusco. Como decía Beatriz no le hagas fotos que esa tiene manager ja ja ja


La familia de los camélidos está emparentada con los camellos de Asia y África. Su diferente evolución ha sido fruto de la adaptación a un medio tan diverso.


Existen cuatro clase de camélidos, llama, alpaca, vicuña y guanaco, durante nuestro viaje no hemos podido conocer a este último.


Respecto a los otros tres, que parecen similares a simple vista, existen bastantes particularidades que los hacen diferentes.
Una alpaca lanuda., en un parque de Cusco.
Una baby alpaca de preciada fibra, en un pueblo del Cañón del Colca.



La alpaca son más pequeñas tienen el pelo más corto y no se utilizan para cargar. Su carne sí se come y está bastante rica, no sabe a ternera, ni cordero, ni cerdo, es diferente. Un poco seca. Con la fibra de las crías de alpaca hacen jerseys, bolsos y miles de artílugios de esta especie de lana. Su fibra es mucho mejor que la de la llama.


Una llama en el Machu Picchu.
Una llama por las empedradas calles de Cusco.

La llama es un poco más grande y más fuerte, tiene una figura más esbelta. Las alpacas son como más rechonchitas. Se utiliza como animal de carga. Y es más dócil. No puede ser distinguida por su color porque tiene más de 50 tonalidades. "Yo y mi llama que llama se llama..." yo no podía dejar de cantar esta cancion, Marie France que es canadiense se la aprendió :)


Una vicuña en un parque cerrado en Cusco. Son pequeñas y marrones.



Las vicuñas son las más pequeñas del grupo, su población está menos extendida. No suelen pesar más de 40 kilos. Son las más fáciles de reconocer por su color marrón. La población mundial de vicuñas no sobrepasa los 170.000 ejemplares, de los cuales unos 100.000 se hallan en Perú en zonas que superan los 3800 mts. de altura.


La leche de ningún camélido es utilizada porque generan muy poca cantidad.

El amazonas y su biodiversidad

Un niño juega con un camaleón en un pueblo de la selva amazónica, cerca de Mazán.

Un árbol gigante, creo que se llama Lupuna, perfecto para jugar con o como los monos.

Una boa constrictor...


Se venden gallinas y huevos frescos en Iquitos.


Un delfín rosado, viven en el río porque algún lejano día pasaron desde el mar.

Por la selva, pasito a pasito. La arena se hundía bajo nuestros pies hasta la rodilla.




Unas niñas de un pueblo indígena, detrás las Victoria Regia especies de nenúfares gigante que pueden soportar hasta 30 kilos de peso.



Un pequeño oso perezoso, a penas gastan energía se mueven super lentos. Son realmente feos.



Un mono, con cara de chulito.



A lo tarzán por la selva.


Viajar por los pueblitos del Amazonas por libre es bastante más complicado de lo que pensaba. El primer día convencí a Beatriz para irnos en un peque peque (barquita) o rápido (idem pero con motor más potente) a explorar el Amazonas por nuestra cuenta.

Preguntamos en el albergue y los precios de las excursiones eran carísimos, entonces se me ocurrió que con saco de dormir y agua en ristre podíamos irnos a un pueblito buscar un sitio para comer y dormir y pasear por la selva. Llegamos a Santa Cruz un poblado (10 casas de paja) a la orilla del río, parecía la ciudad de los niños perdidos de Peter Pan porque salieron a recibirnos como 20 chiquillos. Menos mal que hablaban español! ¿Podemos comer por aquí? ja ja ja Se descoyuntaban la mandíbula. ¿Y dormir por aquí por algún sitio? ja ja ja ja Éramos realmente dos tias raras, vestidas con nuestros coloridos chaquetones y jerseys con nuestras pintas de guiri extraterrestre buscando comer y dormir en su pequeño poblado, al que no había llegado un guiri desde los tiempos de Cristóbal Colón.

Nos volvimos al pueblo más grande Mazán, que nos pareció la vuelta a casa, comimos deliciosamente, buscamos sin éxito un sitio bonito para dormi allí y en Indiana (el pueblo de al lado) sin éxito. Nos volvimos a Iquitos y pagamos un tour de un día. Y conocimos la selva, pescamos pirañas (más bien las alimentamos de carnaza), nos tiramos en liana, comimos delicioso pescado y pagamos religiosamente la cuota por conocer el Amazonas con poco tiempo, aunque muchas ganas.





El hombre que nos acompañaba con su cuchillo para abrirnos paso entre la abrupta vegetación.



Una chica con su bebé, que nos acompañó al pueblo, desde la aldea de Santa Teresa.



Los niños de la comunidad de Santa Teresa.

Las diminutas barcas que cruzan el Amazonas, que llega a tener 60 Km de ancho y mide 6800 km de largo. Por su inmensidad en Brasil se le conoce como el Río Mar.

Un hombre del pueblo que nos llevo en su barca, él se dedica a la industria maderera, muy prolífera en la zona.



Sopa de gusanos... para quién guste de gastronomía innovadora.





Una casa que el famoso Eiffel hiciera en Iquitos en la época del caucho, que convirtió a la ciudad en un frenesí de europeos y norteamericanos. Hoy es una casa ruinosa, resquicio urbano de un pasado glorioso.


Primero fue el caucho, luego el petróleo y ahora algunos ansían encontrar el líquido negro que mueve el mundo en las profundidades de la selva. El nuevo dorado... El antiguo nunca se encontró.