sábado, 19 de octubre de 2013

Singapur style


Mi segunda visita a Singapur fue todavía más fugaz que la primera, pero aún así, desde el taxi y en el camino a algunas reuniones me dio tiempo de tomar algunas fotos.

La Noria, el Museo de Ciencias y el famoso Marina Bay Sands.

La Bahía y al fondo el distrito financiero.
Barrio financiero.
La mayoría de los rascacielos del distrito financiero han sido construidos en los últimos 3 años. Lo que en Europa habría tardado en construirse una década, allí se construye de la noche a la mañana como quién dice. Sus habitantes se jactan de la cantidad de horas que puede trabajar un albañil en la ciudad, sin descansos ni fines de semana ni días libre. "Estas condiciones laborales sextuplican el tiempo de construcción"...


En el metro, cada uno con su móvil.
En la pequeña isla de Singapur viven 5 millones de personas, es el segundo país (ciudad-Estado) con más densidad de población del mundo, después de Mónaco. Para evitar la contaminación y el exceso de tráfico, el número de coches está totalmente restringido. Las tasas de compra son muy elevadas y además hace falta un permiso para que el coche circule por diez años que cuesta lo que un Porsche en los Estados Unidos. Más info aquí. Singapur es famosa por sus múltiples prohibiciones, no se puede comer chicle en la calle, no se puede tirar basura y las drogas están altamente penadas. A pesar de eso la verdad es que las calles tampoco me parecieron tan limpias...

El hotel Duxton
El hotel tenía buena pinta, porque se trataba de una antigua casa colonial de la época británica, lo malo es que estaba rodeado de karaokes que cierran a altas horas de la madrugada...

La línea de barcos que esperan puerto en el mar.
Parece que la línea de luces en el mar es el puerto, pero no. Aún faltan unos kilómetros para llegar. Las luces son una larga hilera de pequeños barcos que dejarán su carga mañana en el puerto para que sean transportadas por cargueros mayores a Europa o a Asia. El puerto de Singapur es el que más volumen de carga anual maneja del mundo. Eso sí. No tienen playas.

En el barrio Chino.
Es un Estado ateo dónde conviven diversas religiones, la mayoritaria es el budismo. Las siguientes son el islamismo, el cristianismo y el taoísmo.

En una calle de la ciudad.
Singapur es también conocida por la ciudad-verde. Es un gusto caminar por las calles y ver qué a cada paso te encuentras con un gran parque selvático. En esta ocasión no tuve tiempo de ponerme los tenis, pero se puede correr casi alrededor de toda la ciudad por un paseo marítimo preparado para los deportistas.¡Espero volver pronto!


San Sebastián, con un poco de sol


San Sebastián siempre me ha parecido una de las ciudades más bonitas de España, si no la más... Tuve la suerte de pasar 3 días trabajando allí y ¡¡encima lucía el sol!!

En la Concha.

No hay nada como levantarse temprano a correr desde el Puerto al Peine del Viento de Chillida, esquivando las olas. La playa de la Concha huele a Chanel desde primera hora de la mañana.

Cruzando el Puente de María Cristina.

En el Kursaal de Moneo dónde se celebra la Gastronomika.
 Me encantan los ventanales con vistas al Cantábrico de sus salas interiores.

Mercado de la Bretxa. 
 El mercado se ha convertido en un punto de parada imprescindible para los grupos de turistas que visitan la ciudad. Bien merece una parada.

Bruselas con V


Bruselas nunca fue capital de mis amores. Siempre consideré que era una ciudad un poco gris, aunque ya me habían avisado de que teniendo amigos allí la ciudad se abría y se llenaba de música y color. Y así fue. Allá nos fuimos un grupo bien representativo de Vs a ver a Anita. Y aproveché también para reencontrarme con Elena, la sultana india. 

En la Grand Place.
Viendo el vaso siempre lleno, lo único bueno de esta crisis que nos vapulea y nos priva de tantas cosas, es que la jóvenes se ven obligados a conquistar el mundo. ¡Pues allá vamos!   

Antes todas vivíamos en Madrid, ahora Anita en Bruselas, Ro en Londres, Eli en Alemania, Ju en Canadá, Julie en Suiza, Mery en Barcelona y las demás seguimos por aquí. Fue un buen momento para el reencuentro.

En la Estación , íbamos llegando...
                         

Enfrente del Museo del Arte. 

De paseo al centro de la ciudad.

Las casas de los distintos gremios que rodean la Grand Place.

Un detalle del techo de una de las casas, tomado por Eli. 


El Ayuntamiento.
Cuenta la leyenda que cuando el arquitecto se dio cuenta de que la puerta de entrada estaba tan descentrada respecto a la torre, se tiró de lo más alto.

Stop and Dance with me. Una performace que anuncia una obra de teatro. 

Ro y Marce degustando fresas con chocolate ...

Janneake, réplica en femenino del mítico Maneken.

Degustando cervezas, de todos los colores.

En la catedral.

Mejillones con patatas fritas.


A punto de salir de fiesta. Muy recomendable el Madame Moustache.


Elena y yo, una foto más para el álbum del mundo compartido sultana!

V´s girls: ¿Canadá, Londres, Suiza, Alemania?¿Cuál será el próximo destino?...

sábado, 31 de agosto de 2013

En la barbilla de Portugal

La playa de Sagres.

Justo en la barbilla de la Península Ibérica se encuentra el Cabo de San Vicente, en el municipio de Sagres. Allí nos fuimos a pasar los últimos días de las vacaciones, a terminar de curtir el moreno y a tendernos al sol. Una zona de playas idílicas aún desprendidas del turismo masivo, cuyos abruptos escarpados protegen calas de ensueño, con arena blanca y mar brava.


Normalmente en los viajes cuánto más difícil es llegar a un lugar, más se disfruta. Uno de los días nos alquilamos unas bicicletas y nos fuimos de Sagres a Villa Do Vispo pedaleando por los carriles. El camino fue duro, sobre todo las subidas de la vuelta, pero la recompensa mereció la pena. Llegamos a la maravillosa playa de Castelejo.



En Castelejo.

Mila haciendo equilibrismo.

Descansando en el escarpado.

Las vistas de las playas de Villa Do Vispo desde la Torre del Aspa.

Una granja en el camino.

Una pausa para ver el mapa, en el furor del día.

I Love Sagres



miércoles, 31 de julio de 2013

Bonjour Paris!

"Y Dios sabe que, cuando la primavera llega a París, hasta el más humilde de los mortales ha de sentirse que vive en el paraíso."  Trópico de Cáncer de Henry Miller.

A la orilla del Sena ante la Torre Eiffel.

Nosotras no fuimos en primavera si no bien entreda la temporada estival. Lorelaine nos esperaba, a Inés y a mi, en su acogedora casa de París en uno de los barrios bobos (burgueses bohemios) de la ciudad, en Alexander Dumas.

Una ciudad es mucho más amable cuando ya la conoces, sin que rija la ardua disciplina, autoimpuesta por el turista, de ver todos los monumentos. Nosotras íbamos a pasear, a embriagarnos con sus olores y a pedernos por sus calles.  ¡Y sobre todo, a reencontrarnos!

Además después de viajar por Asia, se echa de menos las ciudades europeas, dónde la gente pasea y se sienta en los cafés al sol.


En Notre Dome.

En el Pompidou.
Oteando el horizonte.

Una de las instalaciones de la Nouvelles Vagues en el Palais de Tokyo.
El Palais de Tokyo es el museo de arte moderno de los arquitectos Lacaton y Vassal, que con poco presupuesto rehabilitaron el edificio construído para la Expo del 37 al más puro estilo underground. Sin acabar las paredes, sin enfoscar, sin pintar, con las instalaciones eléctricas a la vista... De hecho al entrar parece que es un edificio okupado, pero no, es una de las sede de la cultura más contemporánea de Europa.


Desde el metro.
Ha sido un viaje muy cultural, otra de las exposiciones que vimos fue la de Roen Mueck en la Fundación Cartier. Un maravilloso edificio de Jean Nouvel que integra el parque en la construcción con paredes de cristal. Las esculturas de Mueck, realmente inquietantes. Hace tiempo tuve la suerte de encontrarme algunas en el National Gallery de Londres y desde entonces quedé atrapada por la impresionante gravedad de los cuerpos que expresa este australiano. Si los miras muy de cerca, parece que van a comenzar a andar.


"Pareja bajo paraguas" desde afuera del edifico.


"Mujer con palos", una de las joyas de la exposición.
Un proyecto de urbanismo muy interesante es el que se ha llevado a cabo a las orillas del Sena, dónde se han instalados bancos, hamacas, miradores, telescopios e invernaderos. Los mikados son estos trozos de maderas, que se convierten en bancos, pequeños auditorios, carpas... Muy bonito.


Tomando el sol a la orilla del Sena.

El colofón al viaje lo puso el ensayo espontáneo de una ópera en la termina West del Aeropuerto de Orly, increíble cómo mientras esperábamos el avión, sacaron sus instrumentos y sus partituras para convertir en un gran auditorio la sala de espera de Iberia. ¡Bravo! ¡Bravísimo!


¡ Arte y cultura hasta la sepultura!

martes, 25 de junio de 2013

Subida a Peñalara


Llegó el verano a Madrid y con él las altas temperatura. Para escapar del calor nos fuimos a rememorar viejos tiempos de Scout al pico de Peñalara. Pepe, Sonia, Meredith y yo.

El pico de Peñalara es el más alto de Madrid y Segovia.

El pico de Peñalara es el más alto de la Sierra de Guadarrama, de Madrid y Segovia, mide 2.428 metros pero se suele subir desde el Puerto de Cotos a 1.830 metros, dónde se aparca con facilidad. La ruta no es muy dura, de hecho había niños haciéndola, en escasas dos horas se corona la cumbre, fría y aún blanca de nieve.

El día amaneció soleado, cielo azul.

Sonia mirando el paisaje, abajo dos de las lagunas de Peñalara.

Se recomienda llevar algo de abrigo, que a pesar de ser verano hace mucha rasca.
Las vistas desde el pico.


Un señor con su perro.

Algunos aprovechaban todavía para hacer esquí de alta montaña.

Una lagartija roquera. Buscando los conciertos del Día de la Música. Eso vino luego :)))