domingo, 22 de noviembre de 2015

Singapur, esperando la Formula 1

Cuando llegamos a Singapur estaba todo el centro cortado preparado para la carrera de Formula 1, que iba a tener lugar a la semana siguiente.

Marina bay y el mítico león de Singapur.

La famosa estampa de la zona financiera.

Curioso contraste entre los rascacielos y las casas a la orilla del río.

El paseo por la ribera es muy apetecible y está lleno de bares y restaurantes.



El nuevo National Gallery de Singapur y delante las obras preparando la carrera de la Formula 1.



sábado, 21 de noviembre de 2015

Hong Kong desde la bahía

Hong Kong siempre me ha parecido una ciudad muy apetecible para vivir.

Una de las mejores vistas y experiencias es cruzar la bahía en ferry.


Las vistas desde el ferry, cruzando de la Península a la isla de Hong Kong.
Al caer la noche, empieza un espectáculo de luces de los rascacielos. Para verlo nada mejor que un restaurante en algún edificio alto de la Península. A nosotras nos invitaron a cenar al Wooloomooloo Steak Restaurant y allí disfrutamos de una estupenda carne y de unas maravillosas vistas. Si es que trabajar en Castillo de Canena no es tan duro...


Las vistas desde Wooloomooloo


viernes, 20 de noviembre de 2015

Doha, a 45 grados

La vuelta al trabajo, después del viaje a África, fue bastante animada.

Llegué a Madrid a finales de agosto y a principios de septiembre volví a coger el avión para visitar Doha, Singapur y Hong Kong. Esta vez viaje de trabajo, pero siempre se encuentra algún momento para fotografiar cosas curiosas.


Me gustó el nuevo palomar que han construido en Katara, la ciudad de la cultura de Doha y la escultura de Oryx enorme que da la bienvenida al hotel Saint Regis.

Nuevo Palomar, en Katara Doha.

Oryx en Hotel Saint Regis.
Me llamó la atención porque el Oryx africano y el asiático son muy diferentes. El Oryx asiático vive en el desierto y aguanta largas temporadas sin beber agua. Ambos coinciden en sus alargados y rectos cuernos.

Me hace mucha gracia la señalítica de Oriente Medio. En esta señal creo que se representa una mujer o un hombre con túnica.

Paso de peatones.


miércoles, 28 de octubre de 2015

Victoria Falls, el humo que truena

Victoria Falls al fondo.
David Livingstone descubrió las cataratas Victoria Falls al mundo Occidental en 1855, él les puso el nombre de la Reina de Inglaterra. Pero estas abrumadora corriente de agua era conocida hasta entonces por los lugareños como "el humo que truena".

La verdad que la toponimia local es mucho más descriptiva.  

Nosotros llegamos a Victoria Falls conduciendo desde Chobe, pero quizás no fue lo más rentable. Cruzar la frontera de Zimbawe con nuestro propio coche nos costó unos 100 euros a cada uno por traer nuestro propio vehículo.  Hubiera sido mucho más económico llegar hasta allí en taxi. Lo apuntamos para la próxima visita.

A pesar del gasto, nada más cruzar la frontera nos encontramos a un perro salvaje o perro moteado. El animal que aparece en el escudo del Parque Nacional de Chobe, como si hubiéramos visto en España un lince ibérico.

Un perro salvaje o moteado.
La verdad es que "El humo que truena" no estaba en su mejor momento. Era la época seca y las cataratas no estaban en su máximo esplendor. Aún así fue bonito verlo. Sólo acercarse al barranco te quedabas empapada por la fuerza del agua que nublaba hasta la vista. Las cataratas realmente están en el lado de Zambia, separadas tan sólo a unos metros de barranco de Zimbawe.


Zimbawe a la izquierda y a la derecha Zambia.
Al fondo un grupo de jóvenes bañándose arriba de la catarata.
El detalle del baño en lo alto de la catarata.
Hace unos años hubiera visto con envidia a los atrevidos aventureros que se bañaban en una poza arriba de la catarata. Este verano cuando lo he visto se me han puesto los pelos como escarpias, ¡¡qué miedo!!

Después de la visita a Vic Falls comimos en la ciudad en un restaurante llamado Mamá África. Muy recomendable con comida auténtica zimbawense, uno de los platos típicos arroz con crema de cacahuete. ¡Delicioso!

De Victoria Falls cogimos un vuelo a Johannesburgo, dónde estuvimos escasas horas descansando y de ahí volvimos a Madrid.

África te llevaremos por siempre en el recuerdo y esperamos poder volver pronto a verte. 

lunes, 19 de octubre de 2015

El río Chobe y el paraíso animal

El Río Chobe sirve de frontera natural entre Namibia y Bostwana. El agua del río brinda a la zona una fecunda vida natural, sobre todo de elefantes.

Chobe fue el broche final del viaje, la belleza del paisaje, la abundancia de naturaleza salvaje y el propio pueblo de Chobe constituyen una experiencia inolvidable. Navegar por el río Chobe, es una muy buena opción para conocer la zona.


El Río Chobe, al fondo Namibia a este lado Bostwana.

Unos elefantes que han cruzado a la zona de Namibia al atardecer.

Un leopardo comiéndose la trompa de un elefante muerto.
Era el último día en Chobe y nos faltaba por ver un leopardo. La verdad es que observarlo fue muy impresionante. Tiene una piel preciosa y se mueve con absoluta elegancia.

Un barco navegando el río Chobe.
Un hombre rema a bordo de su mokoro por el río Chobe.
Dos elefantes cruzando el río Chobe.
Los pastos verdes del lado de Namibia hacen que los animales crucen a la otra orilla para pastar, aunque luego vuelvan a Bostwana. La diferencia principal entre los dos países es que en Bostwana está prohibida la caza en Parque Nacionales desde hace dos años y en Namibia es legal, por lo que los animales de alguna forma lo saben y vuelven a casa.

Un cocodrilo con la boca abierta.

Un hipopótamo acompañado de una garcilla.



Los pájaros se comen los insectos y los restos vegetales de la piel de los hipopótamos, conviviendo en una perfecta simbiosis con ellos.

Un búfalo cafre.
Estaba acostumbrada a ver los búfalos de agua en la India, pero los búfalos de África no tienen nada que ver. Son también conocidos como búfalos cafres y son extremadamente peligrosos.



Una manada de miles de elefantes al atardecer.
Nos preocupó la elevada densidad de elefantes. Se estima que un elefante adulto come al día entre 150 y 200 kilos de vegetales, así se encuentran zonas de bosque totalmente arrasadas de vegetación. Bostwana presume de ser el país con más elefantes del mundo (con unos 140.000 ejemplares), pero la pregunta es cómo podrá convivir esa enorme cantidad de paquidermos con el resto de las especies.

El atardecer en África.
Y como cada tarde el sol inundó el cielo de rojo bermellón.


Elefantes caminando desde el río hasta el confortable bosque.

Un sable, hermoso y elegante animal.

Bebé Elefante.

viernes, 16 de octubre de 2015

Savuti y las pinturas bosquimanas


La gran atracción de Savuti es su canal de agua, que aparece y desaparece misteriosamente entre la sequedad del desierto de Kalahari. Este canal hoy seco, pero dónde se espera que vuelva a aflorar el agua, atrajo en su día a los bosquimanos, sus primeros moradores. Luego llegaron aguerridos exploradores y cazadores, que fueron inmortalizando la leyenda del Canal de Savuti.


Con las pinturas rupestres de los bosquimanos.
Las pinturas rupestres están ligadas a las que aparecieron en Tsodilo Hills, un lugar aún hoy sagrado y lleno de misticismo, que describe a la perfección Laurens Van Der Post en su libro "El mundo perdido del Kalahari". Lamentablemente nosotros nos perdimos la visita a este lugar, pero nos contentamos con subir el pequeño risco que acoge las pinturas de lo que parecen un búfalo, un elefante y un sable.

Detalle de la pintura san o bosquimana.

National Geographic grabando un leopardo.
Gracias a National Geographic nos enamoramos de África, justamente este año estaban grabando un reportaje  sobre el Parque Nacional de Chobe que saldrá a la luz en 2016. National Geographic tenía sus propias reglas en el parque y no se les podía molestar ni seguir.

Con un baobab de fondo. 

Una leona que se pierde en lo amarillo de la selva.

Un león joven de melena negra, que descansa junto al resto de su manada. 

Leonas descansando antes de empezar a cazar.

Amanece y ya comenzamos la nueva jornada camino a Chobe.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

León solitario camino de Savuti

Entrando de nuevo a Chobe camino de Savuti nos encontramos a los guardias del parque que nos avisaron de que acababan de ver dos leones peleando. Un rato más tarde siguiendo las huellas de uno de ellos, nos encontramos a este pobre león, ya mayor, herido. Tumbado descansando. Tenía heridas en el lomo, pero esperamos que ya esté recuperado. 

 Como es bien sabido los leones son totalmente territoriales y no puede haber más de un líder con su manada por zona. Este pobre león probablemente morirá de viejo solo.

León de melena oscura.

Mirando atento nuestros movimientos.
Observando alrededor. 

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Magotho, acampando entre elefantes

Los elefantes al atardecer
Una de las zonas de acampada que más nos gustó fue Magotho. Está justo en la frontera con el Parque Nacional de Chobe, así que puedes pasear con cuidado. Dentro del Parque no se puede salir del coche. Y como los animales se mueven libremente los puedes ver vivir en el río con toda tranquilidad. Básicamente es una zona de elefantes e hipopótamos. También se pueden hacer safaris nocturnos,  sin embargo dentro del parque está prohibido conducir entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana.

Magotho está al lado de una pequeña aldea llamada Mababe. Dentro del Parque no pueden vivir personas así que justo en la frontera se han ido desarrollando algunas aldeas. 

Algunos niños de Mababe.
Nuestro coche Toyota Hilux ha sido un tercer compañero de viaje. Además de tienda de campaña en el techo, tenía frigorífico y un montón de espacio, y gastaba muy poca gasolina. La empresa de alquiler Advanced Car Hire nos dio un servicio perfecto, pudimos devolverlo en otro país pagando un poco más.
Nuestro coche-cama

Cruzando un río.

Dos hipopótamos copulando.

El entorno del río con elefantes e hipopótamo.

Un hipopótamo enfadado.
Los hipopótamos son los animales de África que más muertes provocan al año, parecen pacíficos pero son muy agresivos y ven como una ofensa a todo el que se coloque entre él y el agua. Están gordos pero pueden correr hasta 30 kilómetros por hora.


Un elefante al atardecer.
Los elefantes son más pacíficos pero también pueden llegar a atacar a los humanos, a diferencia de los hipopótamos por lo menos alertan de que se sienten atacados moviendo las orejas y dando con la pierna delantera en el suelo.

Observando los elefantes.


lunes, 21 de septiembre de 2015

Chobe. La Reserva de Caza Moremi.

La Reserva de Caza Moremi es una zona del Delta del Okavango famosa por la multitud de animales que alberga. Debe su nombre al jefe Moremi de la tribu batawana.  En realidad, es sólo una señalización en el mapa porque las reservas naturales no tienen vallas, los animales se mueven libremente. 
Stop. Paso de elefante.
Moremi fue para nosotros muy especial porque empezamos a ver los animales de cerca. Luego, te llegas a acostumbrar a los elefantes, las jirafas y hasta a los leones.

El primer elefante que vimos tan cerca. 

La familia al completo. 
Una avutarda, también se encuentran en España. 

 Observando a esta manada de elefantes estuvimos una hora.

Con un pequeño bebé de escasos meses.
Un facochero, el famoso Pumba del Rey León.
Hakuna Matata significa en suajili "No hay problema", "no te preocupes, todo va a salir bien". Nuestro guía por unos días, Moabi, lo utilizaba con frecuencia.

Avestruz.

Retrato de jirafa.

De las jirafas me sorprenden sus grandes pestañas.
Una cebra al atardecer.
Steenbok. Un pequeño antílope muy bonito.

Waterbuck. Fácilmente reconocible porque en el culo tiene un círculo en forma de diana.
Es muy típico coger un mokoro, una canoa típica de la zona, para hacer una pequeña excursión por el río. Está muy bien para descansar pero la verdad es que no fue muy emocionante.

Desde el mokoro rodeados de juncos.