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miércoles, 5 de julio de 2017

Milán y su duomo


Milán me gustó mucho, es una ciudad llena de vida y con muchas tiendas y restaurantes muy bien puestos.

Muy recomendable tomarse un Aperol Spritz en cualquier terracita que se precie, por ejemplo, la Terraza Aperol de enfrente del duomo.

El duomo de Milán, imponente.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Un rápido paseo por Manila : Intramuros

Al llegar a Manila todo son ruidos estrepitosos de cláxon. Las casas desvencijadas conviven con los rascacielos. Y la playa es un parque de atracciones, que impide ver el mar desde la orilla.

A pesar de la primera impresión, un poco nefasta, encontré un trocito de Manila que me gustó: Intramuros. Un pequeño resquicio de los tres siglos de colonización española de Filipinas, que de hecho debe su nombre al rey español Felipe II. Los números y algunas palabras como guapa o zapato, también son algunos de los vestigios de la dominación española.

Está claro, que Manila, no es lo más bonito de Filipinas que una vez dejas la capital, parece ser que es totalmente paradisiaca. ¡Definitivamente tengo que volver de vacaciones!


Un rinconcito de Intramuros. Casa Manila.

Otro rinconcito de Intramuros. Casa Manila.

Intramuros. Casa Manila.
La Catedral de Manila.



La Iglesia de San Agustín. Me recuerda a la piedra ostionera de Cádiz.
 Para comprar cosas bonitas para la casa, hay que ir a la tienda Silahis .


 A parte de Intramuros, también me gustaron algunos restaurantes como el español Las Flores y Black Bird en la torre de control del antiguo aeropuerto, cuyas pistas de despegue se han convertido en una de las avenidas principales del barrio Makati.


Restaurante Blue Bird.
En la playa han montando un parque de atracciones dónde van los filipinos de la capital a pasar el día e incluso el fin de semana. El Chef del Conrad nos contaba que hay familias que cruzan la ciudad para ir a la playa y ya se quedan a dormir en un hotel para no volver a cruzar la ciudad, con el horrible tráfico que hay.


La playa de Manila, desde el Hotel Conrad.



Calamansi, una fruta típica de Filipinas.
En el restaurante Las Flores nos pusieron un tartar de atún con mayonesa de Calamansi que estaba buenísimo!


Viaje Noviembre 2016. Traviajando.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Kioto y el otoño



El río de los patos y al fondo unas casitas típicas, 
Me encantó cómo los japoneses visitan Kioto por el cambio de estación, les encanta observar el cambio a marrón y ocre de los colores del otoño y los hoteles se llenan de visitantes.

Nosotros justamente estábamos allí y nos dio tiempo de ver los jardines de Yuzen-en dónde la gente se concentra en disfrutar del otoño, aunque fuera en sesión nocturna.

Una experiencia muy conectada a la naturaleza que hace pensar que tiene sentido que allí fuera dónde se firmara el Tratado de Kyoto el primero que se acordó en pro del desarrollo sostenible y contener de alguna manera el cambio climático, aunque al final no sirviera para nada...


Una señora con Kimono paseando por uno de los jardines.

El otoño desde una de las casitas dónde se celebra la ceremonia del té (versión reducida).
La ceremonia del té puede durar hasta dos horas, nosotros hicimos una versión muy reducida. Simplemente tomando un té con un pastel.

La señora que prepara la ceremonia del té. 



Las vistas del jardín de Yuzen- en.

Un restaurante en el que están cocinando arroz en estos típicos recipientes.

Una de las calles de Kyoto.

Un restaurante de la ciudad.

El Palacio Kabuki, dónde realizan las danzas típicas. 
El nombre de los restaurantes Kabuki tiene en esta forma de danza y baile su origen.


Una de las calles de Kyoto. 

Las vistas de enfrente del restaurante de Roan Kikunoi.
El restaurante de Roan Kikunoi, Kiyamachi, merece otra deliciosa entrada. 

The National Art Center, Tokyo

En una rápida escapada entre acto y acto, fuimos a ver el National Art Center de Tokio, obra del arquitecto Kurokawa, uno de los fundadores del movimiento Metabolista japonés. 

Según explica la Wikipedia, los Metabolistas tenían una idea de la ciudad del futuro habitada por una sociedad masificada, caracterizada por grandes escalas, estructuras flexibles y extensibles con un crecimiento similar al orgánico.  


La entrada al edificio.
 Lo que más me gustó fueron los dos grandes conos que hay en la entrada, encima de cada uno de ellos hay un restaurante. El mejor es la Brasserie de Paul Bocuse "Le Musee"


Los conos vistos desde abajo. 

El restaurante de Paul Bocusse.


La cafetería.